Los estafadores son cada vez más astutos a la hora de encontrar formas de hacerse con tu información personal. Sus correos electrónicos, mensajes de texto y publicaciones en redes sociales parecen cada vez más auténticos, y sus argumentos de venta son cada vez más sofisticados. Aquí tienes una guía sobre a qué debes prestar atención este año y cómo evitar convertirte en una víctima:
Correos electrónicos urgentes. Recibes un correo electrónico urgente de tu jefe. En él se te pide que actúes con rapidez, por ejemplo, para aprobar a un nuevo proveedor o facilitar información financiera, como datos sobre retenciones fiscales. ¿El objetivo? No es que realices la tarea, sino que hagas clic en un enlace malicioso o descargues un programa malicioso que robe tus credenciales de acceso o tu información financiera.
Cómo protegerse: confirma el mensaje con el remitente antes de actuar.
Avisos sobre la entrega de paquetes. Acabas de realizar un pedido por Internet y, de repente, recibes un mensaje de FedEx o UPS en el que se te informa de que hay un problema con tu entrega. Se te insta a hacer clic en un enlace para reprogramar la entrega o realizar el seguimiento de tu paquete. ¿Qué ocurre? Se instala malware en tu ordenador o se te redirige a una página de inicio de sesión que parece legítima, pero que está diseñada para robar tu información personal.
Cómo protegerte: comprueba tus registros y ponte en contacto con la empresa de transporte para confirmar la información del envío.
Inversiones en valores. El mercado bursátil experimentó un auge en 2023 y ha empezado bien este año. Dado que cada vez más personas operan en línea, las estafas de phishing se dirigen a los posibles inversores. Un correo electrónico que parece proceder de una entidad financiera o un corredor de bolsa de confianza promete rendimientos superiores a los del mercado. Desconfía de estas ofertas de inversión no solicitadas.
Cómo protegerte: Investiga la plataforma en línea antesde invertir ni un solo dólar.
Tarjetas regalo y productos. ¿Has recibido recientemente un correo electrónico en el que te dicen que has ganado un artículo gratis de una tienda conocida? ¿O quizá una tarjeta regalo como premio o recompensa por ser cliente? Si haces clic en el enlace, te encontrarás en una página web falsa, aunque muy bien diseñada, creada para robar los datos de tu tarjeta de crédito.
Cómo protegerte: Ten en cuenta que una empresa legítima nunca te pedirá que confirmes los datos de una tarjeta regalo por correo electrónico o por teléfono.
