Hay muchos factores que influyen en tus hábitos de gasto. La proporción de tus gastos que se realiza con tarjetas de crédito influye en tu calificación crediticia.
Los psicólogos han descubierto que existen fuerzas que rigen nuestros comportamientos y nos llevan a tomar decisiones que no son necesariamente racionales ni redundan en nuestro propio beneficio. Gastar dinero puede animarte porque te produce una sensación temporal de euforia o porque poseer algo conlleva un estatus social.
Un anuncio que asocie un producto con la felicidad puede animarte a comprarlo por Internet o en una tienda. Por costumbre, puede que te pases todos los días por una cafetería de camino al trabajo o que salgas a comer fuera varias veces a la semana.
Por supuesto, están los gastos impulsivos en ese artículo «imprescindible» que te proporciona una gratificación inmediata. También puedes sentir satisfacción al conseguir un buen precio, aunque no necesites el artículo. Y quizá pienses que, al hacerle un bonito regalo a alguien, esa persona te devolverá el favor con cariño.
Cualquiera de estos comportamientos, o todos ellos, pueden llevarte a gastar tanto que acabes sumido en una deuda enorme. Y cuando todos esos gastos se financian mediante tarjetas de crédito, tu puntuación crediticia puede verse afectada.
Los estudios demuestran que la gente gasta más cuando utiliza una tarjeta de crédito en lugar de efectivo o una tarjeta de débito. ¿Por qué? El crédito te permite satisfacer una necesidad inmediata sin tener que pagar al instante. Cuando pasas la tarjeta por el lector o introduces el número de una tarjeta de crédito por Internet, tu saldo bancario sigue siendo el mismo.
Hasta que llega la factura. Y ahí es cuando tu puntuación crediticia puede verse afectada.
Aunque es recomendable utilizar una tarjeta de crédito de vez en cuando, gastar más no mejorará tu puntuación. Mantén tu gasto por debajo del 30 % de tu límite de crédito; cuanto más por debajo te mantengas, mejor. Motivo: la relación entre el saldo de la tarjeta y el límite de crédito, conocida como «utilización del crédito», es el segundo indicador más tenido en cuenta por las agencias de crédito, como Experian.
Lo más importante, por supuesto, es el historial de pagos. Las agencias de crédito penalizan los pagos atrasados. Cuando te sobreendeudas, es menos probable que pagues a tiempo incluso los importes mínimos.
¿Cómo puedes controlar los saldos de tus tarjetas de crédito?
- Paga primero los saldos más elevados para que, en conjunto, vuelvas a situarte por debajo del 30 %.
- Cuando sepas que vas a superar el límite de la relación de deuda en un mes determinado, realiza un pago anticipado para reducir el saldo de tu tarjeta.
- En determinadas circunstancias, solicita un límite de crédito más alto. Eso reducirá tu ratio. Por supuesto, existe el riesgo de que te sientas más libre para gastar más. Actúa con precaución.
- Mantén abierta una tarjeta de crédito que casi nunca utilizas. Puede parecer extraño, pero las entidades de crédito aplican la proporción del 30 % a la suma de tus límites de crédito. Si estás al 40 % de utilización en una tarjeta y del 0 % en tu única otra tarjeta, la proporción entre ambas tarjetas es un un 20 % razonable.
No dejes que los gastos impulsivos arruinen tu calificación crediticia
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Por:
Tropical Financial Credit Union
