¿Te sientes perdido con lo que está pasando con los tipos de interés? No eres el único. Cuando el New York Times preguntó a los economistas qué opinaban, uno respondió: «Habrá una recesión». Otro no estaba tan seguro y afirmó: «La situación en la que nos encontramos es muy diferente a la habitual».
Gran parte de la preocupación se debe a la inversión de la curva de tipos de interés entre el corto y el largo plazo. La Reserva Federal ha subido en varias ocasiones en los últimos años el tipo de interés a corto plazo que aplica a los bancos, la última de ellas a finales de julio, en un cuarto de punto porcentual, hasta situarlo en un rango del 5,25 % al 5,5 %.
Esa fue una mala noticia para los prestatarios cuyos tipos de interés pueden subir al aumentar los rendimientos de los valores del Tesoro, como las letras del Tesoro a un año o los bonos del Tesoro a tres años. Estos rendimientos son ahora más altos que los de otro índice muy seguido, el de los bonos del Tesoro a diez años. Eso es lo que los economistas y los comentaristas de televisión denominan una curva de rendimiento invertida.
¿Por qué es importante esto y qué puedes hacer al respecto? La última vez que los rendimientos de los bonos del Tesoro a corto plazo fueron aproximadamente un punto porcentual más altos que los de largo plazo fue en 1980. En aquel momento, la inflación se disparó hasta superar el 14 %. La Reserva Federal tomó medidas decisivas y elevó su tipo de interés de referencia a más del 17 %.
El desempleo aumentó y, en julio de 1981, Estados Unidos se encontraba en recesión: la crisis económica más grave desde la Segunda Guerra Mundial. Las dificultades económicas resultantes se prolongaron durante 16 meses, periodo en el que la tasa de desempleo alcanzó un máximo del 10,8 %.
La economía estadounidense se encuentra hoy en mejor situación que en 1980 en lo que respecta al desempleo, la inflación y el gasto de los consumidores. Aun así, sigue siendo válido el viejo dicho: «Prepárate para lo peor y espera lo mejor». Esto es lo que puedes hacer: