Empieza bien el año con una cuenta de ahorro para la salud. Más conocida como HSA, puede ayudarte a hacer frente al aumento de los costes sanitarios. Este año puedes aportar más: 4.150 dólares para personas solteras, un 7,8 % más que el año pasado; 8.300 dólares para familias, un 7,1 % más; y 1.000 dólares adicionales si tienes 55 años o más, en concepto de aportación de recuperación.
Esta cuenta, disponible en Tropical Financial Credit Union, presenta varias ventajas con respecto a otras formas de ahorro e inversión. Ten en cuenta estas ventajas financieras:
Para abrir una cuenta HSA, debes estar afiliado a lo que se conoce como un plan de salud con franquicia elevada (HDHP, por sus siglas en inglés). La franquicia anual debe ser de al menos 1.600 dólares para la cobertura individual o de 3.200 dólares para la cobertura familiar. Los gastos de bolsillo no pueden superar los 8.050 dólares ni los 16.100 dólares, respectivamente.
Antes de abrir una cuenta HSA, asegúrate de plantearte estas tres preguntas:
Una vez que tengas una cuenta HSA, ¿cuál es la mejor forma de utilizarla? A continuación te presentamos cuatro de las mejores formas:
Realiza un pago directo para cubrir los gastos médicos que cumplan los requisitos. Entre ellos se incluyen las recetas médicas, las visitas al médico y otros gastos sanitarios subvencionables. Al utilizar ingresos antes de impuestos, el 100 % de tus ingresos se destina a gastos médicos antes de que lleguen a las autoridades fiscales.
Recupera el dinero de los gastos médicos anteriores. Si has pagado de tu propio bolsillo gastos médicos que cumplen los requisitos, puedes recuperarlos de tu HSA en cualquier momento. Guarda registros detallados y los recibos para justificar los gastos en caso de que te sometan a una inspección fiscal.
Pagar los gastos de cuidados a largo plazo y de jubilación. Como se ha señalado anteriormente, a partir de los 65 años puedes utilizar el dinero para gastos no médicos sin que se te aplique ninguna penalización. Esto incluye las primas del seguro de cuidados a largo plazo y otros gastos sanitarios relacionados con la jubilación que cumplan los requisitos.
Crea un fondo de reserva para emergencias sanitarias. Las emergencias médicas inesperadas pueden resultar muy costosas. Pagarlas con dinero prestado te saldrá aún más caro. Los fondos de una cuenta de ahorro para gastos médicos (HSA) pueden ser una valiosa fuente de liquidez inmediata en esos momentos y te proporcionan tranquilidad ahora, al saber que dispones de una cuenta específica para cubrir estos gastos.